La Reserva de la Biósfera Sierra Gorda, ubicada en Querétaro, se consolida como uno de los principales refugios de mariposas en México. Autoridades ambientales federales destacan que este espacio natural alberga cerca de 650 especies, tanto diurnas como nocturnas, lo que la convierte en un punto clave para la conservación de la biodiversidad.
Uno de los sitios más relevantes dentro de la reserva es la cuenca del Río Tancuilín, en el municipio de Landa de Matamoros, reconocida como la segunda región con mayor diversidad de mariposas en el país.
Durante los meses de octubre y noviembre, la Sierra Gorda se transforma en parte del corredor migratorio de la mariposa monarca (Danaus plexippus), que atraviesa esta zona rumbo a los santuarios de Michoacán y el Estado de México.
Especialistas subrayan que las mariposas cumplen un papel esencial en el equilibrio de los ecosistemas: son polinizadoras que favorecen la reproducción de plantas, mantienen la biodiversidad y sirven como alimento para otras especies.
Entre las mariposas más llamativas que pueden observarse en la región se encuentran el morfo azul (Morpho helenor), las alas de cristal (Greta oto), la mariposa 88 (Diaethria anna) y la polilla luna (Actias truncatipennis).
Con esta riqueza natural, la Sierra Gorda se reafirma como un santuario vivo que conecta ciencia, conservación y belleza.
