La Secretaría de Salud del estado, encabezada por Martina Pérez Rendón, informó que durante las celebraciones decembrinas del año pasado se registraron tres casos graves de quemaduras en menores de edad ocasionadas por el uso de pirotecnia.
Las lesiones fueron de tal magnitud que uno de los niños perdió un ojo, mientras que otro permanece en estado delicado con riesgo de perder la vista. Ambos fueron trasladados a Galveston para recibir atención especializada.
“El chiquillo lamentablemente perdió su ojo y el otro quedó dañado; todavía estamos en espera de conocer la resolución final con su otro ojito”, señaló Pérez Rendón.
La funcionaria advirtió que la manipulación de estos artefactos puede provocar daños irreversibles, como quemaduras severas, lesiones visuales y auditivas, e incluso amputaciones.
Ante este panorama, hizo un llamado a la población a evitar el uso de pirotecnia, especialmente en presencia de niñas y niños, y a optar por celebraciones seguras y responsables que no pongan en riesgo la integridad física de los menores.
