Al cierre de diciembre, el Tribunal Superior de Justicia (TSJ) de Querétaro reportó un incremento significativo en el número de personas inscritas en el Registro Nacional de Deudores Alimentarios (RENOA). De acuerdo con cifras oficiales, se contabilizaron 172 nuevas altas, mientras que únicamente tres personas lograron regularizar su situación y cambiar su estatus a “no morosos” tras cumplir con sus obligaciones alimentarias.
El magistrado presidente, Braulio Guerra Urbiola, advirtió que el nivel de cumplimiento voluntario es mínimo y subrayó la urgencia de endurecer las consecuencias para quienes incumplen con el pago de pensiones alimenticias, con el objetivo de garantizar los derechos de niñas y niños.
Entre las medidas que se analizan se encuentra el bloqueo de trámites oficiales, como la imposibilidad de obtener documentos esenciales —incluido el pasaporte— para quienes permanezcan inscritos como deudores morosos. “Tenemos que ponerle dientes al RENOA y debemos ponerle consecuencias; si no se cumple con el pago alimentario a los niños y a las niñas, no deberían poder realizar determinados trámites”, enfatizó Guerra Urbiola.
Asimismo, adelantó que se prevé que todos los funcionarios del Poder Judicial deban presentar de manera obligatoria un certificado de no adeudo alimentario como parte de su declaración patrimonial, con el fin de predicar con el ejemplo y fortalecer la cultura de cumplimiento.
