Durante los protocolos de vigilancia y supervisión del personal de custodia penitenciaria, se detectó que una persona de género masculino atentaba contra su integridad.
De inmediato se activaron los procedimientos de apoyo y se le brindó asistencia médica, trasladándolo al hospital de la ciudad. Sin embargo, pese a las maniobras de reanimación, la persona perdió la vida.
En cumplimiento de los protocolos establecidos, se notificó de manera inmediata a la Fiscalía General del Estado de Querétaro, a la autoridad judicial, a la Defensoría Estatal de los Derechos Humanos, así como a sus familiares. Paralelamente, el Órgano Interno de Control inició una investigación interna para determinar responsabilidades conforme a sus facultades legales.
La persona fallecida se encontraba procesada por delitos contra la salud desde septiembre de 2025 en el Centro Penitenciario CP1 Varonil de San José el Alto.
