Samuel Mena Stadelmann, delegado de la Secretaría de Gobernación en Querétaro, reconoció que las obras del Tren México–Querétaro generarán incomodidades en el corto plazo, pero destacó que los beneficios económicos y de desarrollo se verán reflejados a largo plazo.
“Sabemos que es una obra que en el corto plazo va a ocasionar molestias, por supuesto, pero en el largo plazo creo que va a ser un motivo de desarrollo muy importante para el Estado”, afirmó.
A unos días de que comiencen las intervenciones en Avenida Corregidora Norte, se prevé que los trabajos se extiendan por varios meses, lo que implicará afectaciones en la movilidad de la zona. Sin embargo, desde la representación de Gobernación se respalda el proyecto, al considerarlo estratégico para el crecimiento regional.
Se espera que en los próximos días la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (SEDATU) dé a conocer más detalles sobre las labores específicas que se realizarán, pues incluso las autoridades locales aún desconocen el alcance de las intervenciones.
