La tradicional peregrinación a la Basílica de Nuestra Señora de los Dolores de Soriano, en el municipio de Colón, continúa creciendo en número de fieles y en impacto económico. De acuerdo con el secretario de Desarrollo Sustentable, Hugo Acosta, el flujo de peregrinos aumenta alrededor de un 5% cada año. Para este 2026 se estima la llegada de un millón 800 mil visitantes durante las dos semanas de celebración, lo que representa una derrama económica cercana a los 180 millones de pesos.
El operativo de seguridad y servicios se coordina entre varios municipios del estado, con el objetivo de garantizar la tranquilidad de los asistentes. “Nosotros como municipio cada año estamos tratando de ofrecer mejores servicios, de infraestructura, de baños”, señaló Acosta.
La peregrinación, considerada la “fiesta grande” de Colón, activa la economía local con la instalación de comercios emergentes, estacionamientos particulares y puestos de comida. Aunque oficialmente se registran entre 30 y 35 estacionamientos, muchos particulares habilitan espacios propios para atender la demanda.
Los visitantes provienen principalmente de la región del Bajío y de ciudades del norte del país, consolidando a Soriano como uno de los principales puntos de encuentro religioso en Querétaro. Posteriormente, en octubre, se celebra la llamada “fiesta chica”, que complementa el calendario de tradiciones del municipio.
