Querétaro enfrenta una de las temporadas de incendios más intensas de los últimos años, con un saldo de 6,387.6 hectáreas dañadas en zonas forestales, agrícolas y suburbanas, informó Javier Amaya, director de la Coordinación Estatal de Protección Civil.
De acuerdo con datos oficiales, los incendios en pastizales y áreas suburbanas representan la mayor afectación, con 223 eventos que han impactado 4,002.98 hectáreas. En segundo lugar se ubican los incendios cerriles y agrícolas, con 263 casos y 2,105.59 hectáreas dañadas. Finalmente, los incendios forestales en áreas naturales protegidas suman 20 siniestros, con una afectación de 278.49 hectáreas, según cifras de la CONAFOR.
El funcionario destacó que la estrategia estatal ha cambiado: ahora se permite la intervención simultánea de autoridades municipales, estatales y federales desde el inicio de las emergencias, lo que ha reducido los tiempos de respuesta. Gracias a este modelo, en un lapso de 24 horas se logra establecer control operativo, desplegar brigadas y contener el avance del fuego, posicionando a Querétaro como referente nacional en atención de incendios.
Ante la magnitud de la temporada, el gobierno estatal analiza la emisión de una declaratoria de emergencia, con el objetivo de fortalecer la capacidad de reacción, mejorar el equipamiento y reforzar la preparación de los brigadistas.
