Un día después del 8M: Monumentos y muros entre la limpieza y las huellas del movimiento feminista

A tan solo un día de la movilización del 8 de marzo, varios de los espacios públicos intervenidos por mujeres durante la marcha ya muestran signos de limpieza. Sin embargo, las huellas del movimiento feminista aún permanecen visibles en distintos puntos de la ciudad.

En el Museo Regional, ubicado en la calle Corregidora, las paredes amanecieron repintadas, borrando la mayoría de las leyendas y símbolos. No obstante, las puertas conservan los tonos morado y verde, colores emblemáticos de la lucha feminista.

El tanque de Avenida Zaragoza también fue intervenido por cuadrillas municipales: gran parte de las consignas fueron cubiertas con pintura, aunque frases como “no es no” siguen presentes.

La iglesia de San Francisco, pese a las protecciones instaladas, conserva marcas de la protesta. La puerta principal muestra la leyenda “México Feminista” y evidencia de un conato de incendio provocado con aerosoles y encendedores.

En las calles recorridas por la marcha, se observaron brigadas de Servicios Públicos municipales pintando muros y banquetas, en un intento por devolver la “normalidad” al espacio urbano.

La ciudad, entre brochazos y rastros de consignas, refleja la tensión entre la memoria de la protesta y la respuesta institucional: un recordatorio de que las demandas feministas no se borran tan fácilmente como la pintura en los muros.

Entradas relacionadas

Dejar un Comentario

− 4 = 6