Mientras la inseguridad, la crisis penitenciaria, la falta de empleo digno y los pendientes en salud pública siguen acumulando polvo en la agenda legislativa, los diputados locales han decidido que lo urgente es… ¡declarar un “Día Estatal de la Vida”!
Guillermo Vega, presidente de la Comisión de Administración y Procuración de Justicia del Congreso de Querétaro, anunció con solemnidad que el próximo 25 de marzo podría convertirse en la fecha oficial para celebrar la existencia misma. “Nos parece bien importante un día estatal de la vida más que de la muerte”, dijo, en un discurso que sonó más a trabalenguas que a política pública.
El legislador, fiel al guion del PAN, recordó que su partido defiende “vida, patria, libertad, familia”. Eso sí, hace apenas unos meses desde la misma comisión se rechazó la iniciativa para despenalizar el aborto. La coherencia, al parecer, también tiene su día… pero no se conmemora.
La propuesta busca “generar conciencia” en la ciudadanía queretana. Conciencia de qué, exactamente, no quedó claro: ¿de que la vida merece un calendario propio? ¿De que los problemas sociales pueden esperar mientras se redactan efemérides simbólicas?
En un estado donde los feminicidios, la desigualdad y la precariedad laboral son temas diarios, la prioridad legislativa parece ser la creación de un nuevo festejo. Porque nada dice “defender la vida” como ignorar las condiciones que la hacen digna.
