El programa “Acompañante resiliente”, impulsado por la Procuraduría de niñas, niños y adolescentes del municipio de Querétaro, fortalece los vínculos familiares entre madres privadas de la libertad y sus hijos.
Actualmente, seis madres del Centro Penitenciario número 2 reciben acompañamiento, mientras que otras tres ya cumplieron su sentencia, aunque continúan participando en las pláticas para consolidar los avances logrados.
La titular del área, María Asucena Ramírez Díaz, explicó que el objetivo es brindar espacios de resiliencia y cultura de paz para niñas, niños y adolescentes de entre 3 y 18 años, cuyos cuidadores o tutores no están institucionalizados.
“Es trabajar con los niños que tienen a sus mamás privadas de la libertad, es proporcionar espacios de vínculo familiar a través de estrategias de resiliencia, promoviendo valores familiares y una cultura de paz”, señaló Ramírez Díaz.
El programa contempla también a los menores que nacen dentro del centro penitenciario, quienes pueden permanecer con sus madres hasta los tres años de edad.
Activo desde la administración municipal pasada, el proyecto lanzará en enero una nueva convocatoria con la meta de alcanzar 20 beneficiarias, reforzando así el acompañamiento psicológico y emocional durante este proceso.
