La Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE) del INEGI reveló que, durante el primer trimestre de 2026, la entidad registró una población económicamente activa de 1.2 millones de personas, con una tasa de participación de 61 por ciento. Aunque se reportó un incremento de 11 mil empleos respecto al mismo periodo de 2025, también aumentó la desocupación: 27 mil personas se encuentran sin empleo, lo que representa una tasa de 2.2 por ciento, superior al 2.0 por ciento del año anterior.
Uno de los indicadores más preocupantes fue el de condiciones críticas de ocupación, que pasó de 26.5 a 40.2 por ciento en un año, reflejando un incremento de trabajadores en situaciones precarias o con ingresos insuficientes.
El sector comercio fue el más afectado, con una pérdida de 26 mil empleos, mientras que la industria manufacturera sumó 17 mil trabajadores y la construcción 11 mil más. El sector terciario concentró la mayor parte de la población ocupada con 737 mil personas (61.2%), seguido por el sector industrial con 416 mil.
En materia de informalidad, 470 mil personas trabajaron en alguna modalidad de empleo informal, equivalente al 39% de la población ocupada, con una ligera reducción frente al 39.1% de 2025. La subocupación también mostró un repunte, al contabilizarse 12 mil personas (1.0%) que requieren más horas de trabajo.
Respecto a la jornada laboral, el 55.4% de los ocupados trabajó entre 35 y 48 horas semanales, mientras que el 23.6% laboró más de 48 horas. El promedio estatal fue de 42.7 horas semanales.
Finalmente, la población no económicamente activa ascendió a 787 mil personas, de las cuales 57 mil manifestaron estar disponibles para trabajar en caso de recibir una oferta.
