El presidente municipal de Querétaro, Felifer Macías, encabezó la ceremonia de develación del Memorial Gallos Blancos de la UAQ de 1987, un acto solemne destinado a reconocer la historia y el legado de uno de los equipos más emblemáticos del fútbol local. Durante el evento, se rindió un homenaje especial a los jugadores René Montalvo, Gerardo “Pillo” Orona y Agustín Jiménez, integrantes de aquel plantel que perdieron la vida hace 39 años. Como parte del reconocimiento, el alcalde realizó la entrega de jerseys conmemorativos a los veteranos y familiares que formaron parte de esa época dorada de la institución deportiva universitaria.
Durante su intervención, el edil destacó que la identidad del actual Club Querétaro se ha cimentado sobre una trayectoria de más de 75 años, donde la página escrita por el equipo de 1987 ocupa un lugar fundamental por su capacidad de unión y resiliencia. Macías señaló que aquel conjunto, que se perfilaba para el ascenso por su talento y disciplina, enfrentó la prueba más difícil para un grupo humano: la pérdida de compañeros y amigos. En este sentido, subrayó que los integrantes de los Gallos Blancos de la UAQ son hoy un símbolo de motivación e inspiración para las nuevas generaciones de deportistas queretanos al demostrar fortaleza ante la adversidad.
Por su parte, la rectora de la Universidad Autónoma de Querétaro, Silvia Lorena Amaya Llano, resaltó que los nombres de Montalvo, Orona y Jiménez permanecen vivos en la memoria de la comunidad universitaria y de la ciudad en general. La académica enfatizó que el equipo del 87 representa valores institucionales como el esfuerzo, la entrega y la pasión. Al finalizar los discursos, el alcalde solicitó a los asistentes un minuto de aplausos en memoria de los jugadores fallecidos, reafirmando que su legado deportivo y humano es parte integral de la historia del estado.
En la ceremonia estuvieron presentes figuras clave del ámbito deportivo y académico, entre ellos Mariana Acosta Plata y Emmanuel Macías Olvera por parte del Club Querétaro; el periodista Álvaro Rico Cruz; Rubén Bautista, representante de la directiva de 1987; el exjugador Mario Cruz Córdova, y Raymundo Montalvo Disner, hermano de uno de los homenajeados. El evento reunió a directivos, exjugadores y familiares, consolidándose como un espacio de reencuentro y gratitud hacia quienes forjaron la identidad del fútbol en la entidad.
