La Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT), en coordinación con el gobierno municipal de Querétaro, analiza tres posibles puntos para la construcción de una rampa de frenado en el acceso a la zona urbana de la capital.
El delegado de la SICT, Carlos García Villaseñor, explicó que la alternativa más viable se ubica antes del acceso a la Central de Autobuses. Las otras dos opciones consideradas son sobre Bernardo Quintana —la menos factible— y a la altura de la megabandera.
El costo de la obra dependerá de la propiedad del terreno. “Si el terreno es federal, sale muy barato. La pura rampa no pasa de 15 millones de pesos”, señaló el funcionario. En caso de que se requiera adquirir un predio, el monto se incrementaría.
Respecto al mantenimiento, García Villaseñor aclaró que los daños ocasionados por el uso de la rampa deberán ser cubiertos por el seguro de las unidades involucradas. “Depende del daño, puede costar hasta 200 mil pesos reparar y acomodar la tierra”, explicó.
Además, se firmó un nuevo convenio entre la SICT y el municipio de Querétaro: el gobierno federal asumirá el mantenimiento del tramo de la carretera 57 que atraviesa la ciudad, mientras que la administración municipal podrá participar con la colocación de señalética.
