Del 29 al 31 de mayo, mientras México hablaba de sedes, derrama económica y la cuenta regresiva rumbo a la Copa Mundial de la FIFA 2026, Querétaro fue sede de un evento que pasó casi inadvertido: el Campeonato Nacional Field 2026 de World Archery México.
El torneo fungió como selectivo oficial para definir a la Selección Mexicana que competirá en el World Archery Field Championships 2026, a celebrarse en Yankton, Dakota del Sur, Estados Unidos. En la competencia participaron seleccionados nacionales, medallistas olímpicos y los mejores arqueros del país.
Querétaro no solo organizó el campeonato, también fue protagonista. Carlos Javier Rojas López se proclamó campeón nacional en arco recurvo y aseguró su lugar en la Selección Nacional. La delegación queretana logró una de las actuaciones más destacadas del evento: 14 arqueros subieron al podio, incluidos cinco campeones nacionales, de acuerdo con los resultados oficiales de World Archery México.
El contraste con otros deportes es evidente. Según el historial oficial del Comité Olímpico Internacional, el tiro con arco ha entregado cinco medallas olímpicas para México, mientras que el futbol suma una. “En el futbol aprendimos a celebrar la expectativa; en el tiro con arco todavía no aprendemos a celebrar los resultados”, señala el análisis.
Detrás de los logros hay un trabajo comunitario. En municipios como Corregidora, academias como Argos Tiro con Arco sostienen el deporte con el compromiso de entrenadores y familias que invierten tiempo y recursos. “El talento rara vez florece donde hay más dinero. Casi siempre florece donde una comunidad decidió creer en él”, se destaca.
Querétaro ya demostró capacidad para organizar eventos deportivos de talla nacional y cuenta con atletas capaces de competir frente a los mejores del país. El reto, señalan voces del sector, es que la conversación pública reconozca el mérito antes de que lleguen las medallas.
