“No lo conozco y no meto las manos al fuego”, afirmó el diputado federal por Morena, Luis Humberto Fernández Fuentes, al ser cuestionado sobre la situación que atraviesa el gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya. A pesar de que el mandatario estatal pertenece a su mismo partido.
El legislador queretano sostuvo que no defendería a nadie de manera incondicional, señalando que cualquier persona que cometa un delito debe enfrentar las consecuencias legales, siempre y cuando se respete el debido proceso y se eviten los linchamientos mediáticos.
Fernández Fuentes fue enfático al declarar que nunca ha tenido relación ni encuentro alguno con Rocha Moya en su vida, dejando en claro que la responsabilidad de responder sobre su paradero o posibles comparecencias recae exclusivamente en sus abogados y en las autoridades federales correspondientes.
En cuanto a la agenda legislativa, Luis Humberto Fernández destacó la relevancia de la reciente reunión con la presidenta Claudia Sheinbaum, la cual describió como un encuentro de unidad entre las bancadas de Morena, PT y el Partido Verde. El diputado informó que el mensaje central de la mandataria se enfocó en la defensa de la soberanía nacional frente a las presiones de la derecha internacional, instando a los legisladores a mantener el trabajo territorial y consolidar los avances del proyecto federal.
Fernández Fuentes reconoció la apertura de Sheinbaum y la importancia de cerrar filas para transitar los retos actuales mediante una identidad política fortalecida y una estrategia de cercanía con la ciudadanía.
Finalmente, el legislador alertó sobre lo que describió como una estrategia de “neocolonialismo” por parte de Estados Unidos, reflejada en sus recientes documentos de seguridad nacional y antiterrorismo. Explicó que el cambio de enfoque de Washington, al tratar el tema de las drogas como un asunto de seguridad nacional en lugar de salud pública, busca habilitar la aplicación de normas fuera de sus fronteras para apropiarse de recursos de otras naciones.
Luis Humberto Fernández diferenció esta situación del caso de Genaro García Luna, advirtiendo que el marco jurídico que pretende imponer el país vecino abre una brecha peligrosa para intervenciones militares extranjeras, lo cual atenta directamente contra la soberanía de los países de la región.
