Cadereyta de Montes podría perder el nombramiento de Pueblo Mágico debido a la falta de promoción y al abandono de sus corredores turísticos, además de la ausencia de acercamiento con el municipio por parte de la alcaldesa Astrid Ortega, alertó Adriana Vázquez Mellado, Secretaría de Turismo de Querétaro.
La dependencia señaló que asociaciones del sector han solicitado apoyo para reactivar productos turísticos que dejaron de fortalecerse. “Ellos tienen un corredor muy famoso por su tema de cactáceas, que ya era reconocido y teníamos la cantidad de especies más grandes de América Latina. Hoy ya no, y al dejarse consumir se afecta toda la parte de barbacoa, gastronomía y artesanía”, explicó.
La Secretaría sostuvo que no ha habido acercamiento con el municipio para innovar o regenerar la oferta turística. “El Estado junto con el municipio forman parte de una cadena productiva. Se capacita en el Estado, pero sí o sí necesita tener todo el apoyo del municipio y toda la fuerza del mundo”, apuntó. Estimó que la falta de estrategia ha impactado en más de 30% la actividad turística en Cadereyta, según datos que el propio municipio presentó.
Para la temporada de junio a agosto, Querétaro proyecta recibir cerca de 400 mil visitantes con una derrama económica de alrededor de 400 millones de pesos, cifra que no incluye aún el impacto del Mundial. “Para nosotros es totalmente bondadoso que sea nuestra temporada de vendimia, porque la gente que llega a Ciudad de México se convierte en una oportunidad más para quienes visitan la capital”, dijo.
La mayor derrama se concentraría en la capital del estado, pero Bernal y Tequisquiapan también destacan por su atractivo internacional, especialmente la Peña de Bernal, tercer monolito más grande del mundo. En la zona serrana se impulsa el turismo de aventura con los nuevos Caminos Iniciático y de Fray Junípero.
Sobre Puente de Dios y Chuveje atractivos ecoturísticos de la zona serrana, la Secretaría indicó que falta diálogo con las comunidades para organizar cobros y servicios sin afectar la experiencia del visitante. “El diálogo implica comprender todo lo que implica a futuro. No nada más es cobrar una pulsera o el estacionamiento. Se puede hacer un corredor gastronómico, pasar por una comunidad y entrar al atractivo”, señaló. Advirtió que no se debe repetir el modelo de Tulum, donde los habitantes marcan tarifas sin regulación.
Los costos y reglas de acceso en zonas naturales corresponden al municipio y a CONANP, con base en reglamentos federales y estatales. La Secretaría de Turismo interviene una vez que estén definidas las reglas de operación.
