La magia del Cirque du Soleil comienza a sentirse en Querétaro. Este miércoles 26 de agosto se levantó la icónica Gran Carpa en el Autódromo de Querétaro, que albergará las funciones de ECHO, producción que llegará por primera vez a la entidad del 3 al 30 de septiembre de 2026.
El izamiento de la estructura marcó una de las etapas más emblemáticas del montaje de la villa itinerante que acompaña al espectáculo. La carpa, con capacidad para más de 2 mil 400 espectadores, mide 51 metros de diámetro, está sostenida por cuatro mástiles principales de acero de 25 metros de altura y más de 100 mástiles laterales. Para asegurarla al terreno se utilizan más de mil 200 estacas de un metro, mientras que su cúpula alcanza los 19 metros de altura.
El operativo logístico es monumental: 72 tráileres transportan el equipo de ciudad en ciudad, el montaje total toma siete días y el desmontaje tres. La Gran Carpa, la zona de alimentos y la carpa VIP cuentan con aire acondicionado y una lona clara diseñada para reducir la radiación solar y el consumo energético.
Detrás del escenario, la villa móvil incluye carpa artística con vestuario, camerinos, área de entrenamiento y fisioterapia, además de cocina, oficinas y comedor, donde se preparan entre 300 y 400 comidas diarias para artistas, staff y sus familias.
Un viaje sobre la conexión humana y la naturaleza
Kevin Albert, publicista senior de la gira, explicó que ECHO es una historia sobre el vínculo entre las personas, los animales y la naturaleza. La protagonista es FUTURE, una joven que emprende un viaje de descubrimiento junto a su perro EWAI y encuentra un misterioso CUBO, símbolo de las posibilidades de transformación del mundo.
A partir de ese hallazgo, la obra reflexiona sobre cómo cada acción, por pequeña que sea, impacta en el entorno, apelando a valores como la empatía, la esperanza y la colaboración.
ECHO es la vigésima producción de Cirque du Soleil creada para Gran Carpa y la número 51 en la historia de la compañía. Reúne a 53 artistas de 19 nacionalidades que ejecutan disciplinas como bungee straps, banquine, juegos icarianos, suspensión por cabello, cuerda floja, postes voladores, contorsión y triple báscula.
El gran protagonista escénico es el CUBO: una estructura de 7 por 7 metros y cerca de 10 toneladas que se desplaza, rota, se desmonta y se reconstruye en escena, además de servir como superficie para proyecciones. Para ello se utilizan 10 proyectores, la mayor cantidad en un show itinerante de la compañía.
La música también rompe récord: 16 piezas originales que fusionan pop, electrónica y clásica, interpretadas por siete vocalistas en vivo que además tocan instrumentos, por primera vez en la historia del Cirque.
La cuenta regresiva ha comenzado. Querétaro se prepara para recibir uno de los espectáculos más ambiciosos y poéticos del circo contemporáneo.
